Alegría

Jesús nos mandó a estar alegres. No se concibe a un cristiano triste.
Ustedes dirán que es que tienen algunos problemas y yo les digo que tal ves los problemas pueden seguir siendo muy frecuentes en nuestras vidas. Y no los desanimo con esto. Lo que les digo es que veamos los problemas con optimismo, confiando en Dios y en nosotros mismos. ¿Cuantos problemas no tuvimos en el pasado que hoy ya no tenemos?.
Para estar alegres
no necesariamente debemos estar en grupos o ir a una fiesta, o estar en una excursión. O gastar en divertirse. Se puede tener esa actitud de alegría sin necesidad de todas estas cosas, sin excluirlas tampoco.
Alegrémonos sobre todo de que somos hijos de Dios. Vayan a la playa, al cerro, a los museos .
Llamemos a nuestros fami lia res y amigos.
Seamos optimistas, sonriamos, relajémonos y prosigamos con nuestras vi das en alegría.
CounterData.com
website advertising sydney Counter


